Los desayuno mexicanos … los chilaquiles son una tradición por excelencia

¿Sabes cuándo quieres una gran comida, pero simplemente no quieres cocinar? Conozco ese sentimiento más de lo que me gustaría admitir.

Tal vez sea esta vida loca que me trae de “corre aquí, corre allá” la que llevo y seguramente muchos estamos bajo este mismo ritmo.

Sin embargo y en mi humilde opinión, hacer una rica comida no toma horas, al menos una sencilla.

En fin, para esos días ajetreados y de poco tiempo, valen esas recetas sencillas y rápidas y los chilaquiles entran perfecto en esta descripción.

Los desayunos mexicanos con chilaquiles podemos decir que se ajustan a la factura de “comida rápida” por ser fáciles de hacer, deliciosos pero con la diferencia de que son nutritivos y lejos de ser engordosos.

Cuando era niña, mi madre nos hacía chilaquiles muy seguido. Afortunadamente mi madre sí tenía más tiempo y mejor aún, ama la cocina.

¡Nada mejor que la cocina de mi mamá!

Ella también es la típica mamá mexicana que hacía todo por sí misma: tortillas desde cero, nunca preparó comida de lata o bolsas, no al menos en mi niñez, en fin, toda una mujer de casa.

Regresemos entonces a este desayuno con chilaquiles que, cuando se preparan para esta hora del día es más común que se acompañen con huevos al gusto que con carne.

Puedes comenzar haciendo tus propias tiras de tortilla y freírlas previamente o recurrir a las bolsas de totopos que ya muchas de las tiendas mexicanas de autoservicio cuentan en su área de panadería.

Una vez que se tienen las tiras fritas y escurridas o los totopos seguimos con la preparación de la salsa, que puede ser verde o roja.

Referencias: KiwiLimón, YouTube y Buzzfeed 

La diferencia entre estas salsas son los tomates. En México diferenciamos el jitomate (rojo) del tomate o tomatillo (verde). El resto de los ingredientes son los mismos: un trozo de cebolla, ajo, sal y chiles que pueden ser serranos, de árbol o jalapeños.

De acuerdo a la cantidad de salsa que desees hacer es el número de tomates a usar y si deseas una salsa picosa serán más los chiles a usar.

Por ejemplo, para 2 personas que les gusta un picor ligero se pueden moler en la licuadora 3 tomates, un trozo de cebolla, un diente de ajo y 2 chiles serranos medianos.

En una sartén pones a calentar un poco de aceite y agregas la salsa para sazonarla y la salas a tu gusto. Cocina por 2-3 minutos o hasta que la salsa haya tomado un color un poco más opaco.

El siguiente paso dependerá de tu gusto, esto es, si te gustan los chilaquiles crujientes o suaves.

Si prefieres los chilaquiles crujientes entonces montas tu platillo con un par de huevos a tu gusto, colocas los totopos y los bañas con la salsa.

Si te gustas los totopos suaves como a mí, entonces en la salsa coloca los totopos para que se vayan suavizando con la salsa. El montaje será el mismo.

Vídeo: YouTube 

Puedes agregar crema y queso fresco y por supuesto en un desayuno mexicano no pueden faltar los frijoles refritos.

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¿Ves por qué estos chilaquiles mexicanos para el desayuno son geniales? Además son rápidos y deliciosos.

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