El otro día me quedé observando los perfiles de aluminio, aquellos tubos de metal cuyas orillas tienen formas tan diversas que podrían parecer diferentes tipos de estrellas.

Como vivo en la ciudad, observar estos astros luminosos en el firmamento se complica mucho ya sea por la cantidad de luz que hay, por lo edificios que tapan la vista del cielo o por el smog que se acumula en las noches.

Existen diferentes lugares alrededor del mundo donde se pueden apreciar las estrellas como si estuvieras en el universo mismo. Uno de ellos es el Desierto de Atacama en Chile, famoso por albergar los observatorios astronómicos más importantes del mundo. El cielo despejado, su clima seco, la estabilidad atmosférica y la baja contaminación lumínica hacen que las noches sean un festival de seres brillantes.

Otro lugar de ensueño es La Palma, Islas Canarias en España. La ubicación de la isla en medio del Atlántico y su altura sobre el nivel del mar convierten a la Isla en el lugar favorito de muchos astrónomos.

Australia posee el Parque Nacional de Warrumbungle, lugar conocido como la primera Reserva Nacional de Cielos Oscuros donde se pueden apreciar las Nubes de Magallanes, un espectáculo que no tiene nombre.

Nueva Zelanda es distinguido por sus auroras boreales y para poder observarlas con toda libertad existe el Parque Nacional Aoraki/Mt. Cook y la Cuenca del Mackenzie, una reserva de cielos oscuros situada en la isla sur de Nueva Zelanda.

Estados Unidos también tiene sus lugares favorecidos para disfrutar de la noche. Mauna Kea, Hawái es uno de ellos, ya que en el volcán inactivo de Mauna Kea se levantan trece telescopios.

En el Valle de la Muerte, al este de Sierra Nevada, en California, se pueden contemplar uno de los mejores cielos del país y como este lugar es seco, la probabilidad de tener una vista despejada es muy alta.

Pero las estrellas no sólo están en el cielo, también pueden flotar alrededor de nosotros en el Parque Ecológico de Luciérnagas de Yeongyang, Corea del Sur. Lugar que destaca por la conservación del hábitat natural de las luciérnagas.